Garganta olvidada en la Sierra de la Ventana, Provincia de Buenos Aires, Argentina

La Garganta Olvidada es una pequeña quebrada en la Sierra de la Ventana, dentro del Parque Provincial Ernesto Tornquist, sudoeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina.

El fondo de esta quebrada está en 38°03´48"S  62°00´55"O a una altura de 604 msnm, por lo que el desnivel a salvar desde el inicio del sendero es de unos 110 metros. Esfuerzo casi nulo, repartido en unos 500 metros de caminata.

De utilidad al turista

  • El aeropuerto más cercano es el de la ciudad de Bahia Blanca. Su nombre es Comandante Espora y su código es BHI. Cuenta con algunos servicios: Dos bares - confiterías, kiosco, un cajero automático, estación de carga USB. Hay estacionamiento y alquiler de vehículos. El translado hasta la ciudad puede hacerse en taxi o remis. Las compañías Alamo, Avis, Hertz y Localiza alquilan automóviles.
  • La ciudad de Bahía Blanca ofrece todo lo que el viajero pueda necesitar: Gastronomía, hotelería para todos los presupuestos, casas de cambio, bancos, cajeros automáticos.
  • Desde Bahía Blanca, las empresas de buses Jetmar y Cóndor Estrella llegan hasta la localidad de Sierra de la Ventana en unas dos horas y media, partiendo desde la Terminal de Omnibus de Bahia Blanca. El costo del viaje será de unos USD 5,00. Según el día de la semana, habrá dos o tres viajes diarios, con distintos horarios.
  • Se llega por la ruta 76, a 22 km de la localidad de Sierra de la Ventana. La entrada del parque está en 38°04´16"S  62°01´17"O. Allí, tomar el camino de la derecha, hasta el centro de interpretación. Desde el centro se continúa a pié, como se ha dicho más arriba. Llevar calzado adecuado, traje de baño (si hay agua en el pequeño arroyo), y algo de agua para beber en días muy cálidos. Una hora es tiempo más que suficiente para ir, contemplar y volver.
  • Desde el centro de interpretación, a pié, claro, por sendero demarcado, con pocos metros de desnivel (110 m). Hay que llevar agua, protección contra el sol, calzado adecuado para escalada. Dinero para la entrada. Presentarse temprano, en verano, es conveniente para evitar el castigo del sol.
  • Mayores datos sobre días y horarios del parque, aquí.
  • Hay dos localidades para alojarse: Villa ventana y Sierra de la Ventana, y un hotel muy cercano al parque.
  • Villa Ventana es una localidad pequeña, con calles de tierra y casas de fin de semana, con unos pocos hoteles y muchas cabañas. Pocos servicios, algunos pequeños comercios. Se encuentra cerca del parque provincial Ernesto Tornquist.
  • Sierra de la Ventana es una localidad más grande, ( unos 3000 habitantes) con mucha hotelería, cabañas, campings y casas de fin de semana. Hay diversos servicios, restaurantes, supermercados, etc. Se encuentra a unos 20 km del parque provincial Ernesto Tornquist.

Clima, electricidad, moneda e idioma

  • La electricidad es de 220 v. Los tomas son de norma australiana (tipo I). Dos patas planas en ángulo y una tercera para tierra. Casi todos los tomacorrientes son multipropósito y aceptan también las dos patas redondas (Tipo E yF). Ver los tipos de tomacorriente
  • El clima de Sierra de la ventana es templado. Tablas y gráficos acerca del clima en Sierra de la Ventana.
  • La moneda argentina es el Peso. Su código es ARS y el símbolo es el $. El cambio es flotante. En las localidades próximas no hay casas de cambio. En Sierra de la Ventana hay un banco, con cajeros automáticos que reciben tarjetas Visa y algunas otras. Restaurantes y hoteles económicos no aceptan tarjetas de crédito o débito. Conversión exacta de USD to ARS.
  • El idioma es el castellano, en su variante argentina. Pocas personas hablan otros idiomas.

28 de marzo de 2014: Estuvimos en Garganta Olvidada

Llegamos no muy temprano, contrariando lo que aconsejamos, pero al fin y al cabo, no era ni temporada ni fin de semana. En el centro de interpretación el guardaparque anotó nuestros nombres y destino. Miró que llevaramos zapatillas adecuadas, y nos señaló el inicio del sendero, que es el mismo que se usa para otros recorridos. Así fue que nos pusimos en marcha. El sendero tiene un primer tramo de tierra, y a los pocos minutos se comienza a caminar por el lecho del arroyo, entre las piedras. No vemos agua, esperamos que más arriba haya. En un rato más llegamos al fondo de la quebrada, y, lamentablemente, apenas cae un chorrito de agua lastimoso. Debe ser más lindo con agua, como hemos visto en algunas fotos. Así que luego de contemplar las formaciones rocosas, y algunos pájaros, emprendemos la bajada. Más o menos a la mitad del regreso, nos instalamos entre unos eucaliptos a comer unos sandwiches. Antes de mediodía estamos otra vez en el centro de interpretación. Conversamos un poco con el guardaparque, que nos dió varios folletos de actividades para desarrollar en el parque. Lamentablemente, ya no es posible subir sin guía hasta la conocida ventana del Cerro Ventana. Un fastidio para los que no nos gustan los guías, y menos aún las caminatas en dulce montón.