Castillo de Puilaurens,  Aude, Francia

Algunos datos

Los castillos cátaros son fortalezas defensivas ubicadas en la región francesa del Languedoc, con mayor concentración de castllos en el Aude. Todos ellos fueron en algún momento de la historia utilizados por los cátaros o albigenses, creyentes de una variante poco ortodoxa del cristianismo católico romano: eran ascetas, castos. Eran todo lo que escaseaba en Roma. Como es de suponer, fueron declarados herejes por el papa Inocencio III, y la cruzada albigense, famosa por sus crueldades, logró su exterminio. Las ruinas de los castillos que actualmente se aprecian son producto de distintas etapas históricas, inluyendo modificaciones hechas por los reyes franceses en siglos posteriores.

Info práctica

Cómo llegar
  • No hay un punto ideal desde donde llegar a los diversos castillos cátaros. Desde Carcassone hay sólo 20 km. hasta Lastours. Desde Perpignan, los castillos de Queribus y Peyrepertuse están a una hora de viaje en transporte público. Desde Limoux hay 45 km hasta Puilaurens. Hay otras posibilidades, como Toulouse, ya más alejada de los castillos, pero con aeropuerto importante.
  • Desde Carcassonne a Lastours: No hay transporte público. El viaje en automóvil requiere entre 20 minutos a media hora. Desde Carcassone a Puilaurens: Hay transporte en bus hasta Quillan, o bien tren a Limoux y luego bus hasta Quillan, servicios ambos prestados por la SNCF, donde se pueden averiguar los horarios y hacer la compra de los billetes. Desde Quillan no hay transporte público a Puilaurens. La distancia desde Carcasona es de 70 km. que insumen una hora y media en automóvil. En camino en automóvil, es recomendable una visita a Limoux, agradable ciudad medieval. Desde Carcassonne a Queribus: No hay transporte público. La distancia es de 80 km. que implican una hora y media a dos horas en automóvil, pasando por la ciudad medieval de Lagrasse (con abadía) y el castillo de Termes, que dan más atractivo a esta ruta. Se trata de caminos departamentales, bien mantenidos pero estrechos. Hasta Peyrepertuse habrá que agregar unos 5 km. Entre Queribus y Peyrepertuse no hay transporte público.
  • Desde Perpignan, las lineas 100 y 12 de van hasta Maury Le Boutas, a unos 6 km. al pié de Queribus. El costo es de € 7,00 y el viaje insume una hora y diez minutos. En automóvil se requiere una media hora de viaje, la distancia es de 42 km. Se puede continuar en el bus 100 hasta Lapradelle-Puilaurens. Habra que caminar 6 km. desde el castillo de Queribus hasta Maury le Boutas para tomar el 100.
  • Desde Limoux: Si se cuenta con automóvil, Limuox es un punto adecuado para visitar todos los castillos cátaros. Solo se contará con transporte público hasta Carcassonne o Quillán. Limoux es una agradable ciudad, con algunas buenas ofertas de alojamiento. Las distancias son las señaladas más arriba.
  • El aeropuerto de Carcassonne, con código CCF es un pequeño aeropuerto: sólo recibe vuelos del Reino Unido, Bruselas y Oporto (empresa Ryanair). El nombre oficial es Aeroport de Carcassonne-Salvaza. Hay una navette (bus) para llegar o salir del aeropuerto. Este bus va a la ciudad baja, con paradas en la Plaza Gambetta, la estación de trenes y la Plaza Davila, con costo de € 6,00. Los tickets se venden a bordo, el viaje dura unos 20 minutos. Hay wifi y puertos USB a bordo. La frecuencia se adapta a los vuelos, por lo que no hay horarios definidos. Las locadoras de automóviles están frente del aeropuerto, todas juntas. Desde la estación de trenes es posible llegar a Limoux y Quillan.
  • El aeropuerto de Perpignan, con código PGF es un aeropuerto regional, con algunos vuelos internacionales. De Francia, desde Paris, Lille, Nantes y Bastia. Hay vuelos de Ryanair dede el Reino Unido, y desde Orán (Argelia) y Marrakech (Marruecos). Hay una navette (bus) que conduce hasta la ciudad de Perpignan. La Plaza de Catalogne es el lugar indicado para bajarse y llegar a la estación de buses (gare routiere) y la estación de trenes. Desde la gare routiere los buses 100 y 12 van a Queribus. El 100 llega hasta Puilaurens.
Los castillos
  • Los cuatro castillos de Lastours están a 20 km. de Carcasona. No hay transporte público hasta el pueblo de Lastours, al pié de los castillos. Hay un centro de visitantes al borde del río. La entrada cuesta € 7,00, entregan un folleto descriptivo en castellano. Un sendero conduce hasta los cuatro castillos, pasando por una pequeña cueva. Los castillos de Cabaret, Quertinheux y Surdespine presenciaron los asaltos de la cruzada albigense, es decir la cruzada contra los cátaros, al mando de Simon de Monfort y resistieron muchos años. A partir de la derrota, los castillos fueron destruidos . Los castillos fueron reconstruidos más tarde, y el rey hizo construir un cuarto castillo, la Tour Regine.
  • El castillo de Puilaurens, cercano al pueblo de Lapradelle-Puilaurens, está emplazado en un risco, entre pinares. Se llega por camino asfaltado desde el camino departamental CD22. Desde el estacionamiento hay buenas vistas del castillo. Hay un centro de recepción, la entrada cuesta € 8,00, entregan un folleto en castellano. A partir de la recepción un sendero pedregoso, en ascenso, lleva en unos 20 minutos de marcha a la puerta del castillo. No fue muy importante la presencia cátara. Hacia 1250 quedó bajo la autoridad del rey.
  • El castillo de Queribus está emplazado en una cima rocosa a 728 metros de altitud. Un camino asfaltado conduce a un estacionamiento, donde hay un modesto centro de recepción. La entrada cuesta € 8,00, entregan un folleto en castellano. Un sendero en suave ascenso y una larga escalera conducen desde el centro de recepción hasta la puerta. Hay tres recintos superpuestos que culminan en una torre. Distintos tipos de aparejos (formas de construcción) y troneras muestran una evolución de cuatro siglos. Fue el último castillo en caer en manos de los cruzados contra los cátaros. El pueblo al pié se llama Cucugnan, un pueblo del siglo XVI, ya que el pueblo medieval fue destruido a finales del XV.
  • El castillo de Peyrepertuse (Piedra partida) está sobre una cresta caliza a unos 800 metros sobre las viñas del valle. Se accede en automóvil hasta un centro de recepción. La entrada cuesta € 8,00 y entregan folleto en castellano. Se sube hasta los castillos por una senda sombreada, sin pendientes pronunciadas. Hay un recinto bajo, con su torreón, un recinto mediano (con unas pocas ruinas), y sobre ellos el torreón de Saint Jordi, desde donde se ve el castillo de Queribus. Hay un pueblo al pié, del lado norte de la cresta, llamado Duilhac-Sous-Peyrepertuse, en lengua occitana Dulhac Jos Pèira-Pertusa.
  • Hay otros castillos, abadías, y ciudades medievales en la zona. En citadellesduvertige.aude.fr hay información sobre cada uno de ellos. Carcasona es uno de los puntos más interesantes, que desarrollamos con detalle en nuestro artículo "Carcasona".
Otros datos prácticos
  • Para alojarse, Carcasona y Limoux son las ciudades a considerar, con buena oferta, tanto hotelera como gastronómica. Los pueblos y las campiñas aledañas a los castillos ofrecen también posibilidades de alojamiento, con oferta restringida.
  • Para los amantes de los trenes, hay un tren turístico muy simpático que va desde Rivesaltes hasta las gargantas de Aude. Se lo llama Train Rouge. Tiene un sitio oficial donde consultar horarios, tarifas y ver fotos. Tiene vagones cerrados y abiertos, se pueden transportar bicicletas. Entre sus paradas figuran Maury, pueblo cercano al castillo de Queribus, y Puilaurens, cercano al castillo del mismo nombre.
  • El clima es suave, templado, con buena cantidad de lluvia repartida a lo largo del año. El mes más seco es julio, con 32 mm. En los demás meses el promedio será de 76 mm. La temperatura media de julio es de 22ºC, en invierno, el promedio es de 5º C.
  • La electricidad en Francia es de 220/230 voltios, a 50Hz. Los tomacorrientes son del tipo E, es decir que cuentan con dos orificios cilíndricos hembra, y una pata macho también cilíndrica para tierra, todo esto recedido dentro de un orificio circular. Pero esto, que parece complicado, recibe también ficha macho del tipo C, la más común en muchos países europeos y americanos, aquella de dos patas cilíndricas. Ver tipos de enchufes y clavijas.
  • La moneda es el euro, con código EUR. Hay bancos y cajeros electrónicos en Carcassonne, Limoux y Fanjaux. Visa y Mastercard son las tarjetas más aceptadas. En las proximidades de los castillos no hay nada de eso. La entrada a los castillos se puede abonar con tarjetas de crédito y débito. Conversión exacta y actualizada de EUR to USD
  • El idioma es el francés. Entre las personas conectadas al turismo es común encontrar quienes hablen otros idiomas. Por ser una región próxima a España, es posible encontrar personas que hablen castellano, o al menos ser entendidos sin mayor dificultad.

Cuatro castilos cátaros y alguna cosa más

viernes 08 de junio de 2018 - Limoux - Piulaurens - Queribus - Peyripertuse - Cuatro objetivos en un sólo día, que comenzaron con una ida en "navette" hasta el aeropuerto de Carcasona (vea nuestro artículo titulado: Carcasona) para alquilar una "voiture". Hertz nos proporcionó un Renault Twingo muy bonito, con seguro total. Allá fuimos: Limoux nos vió pasear apurados por sus calles más o menos medievales y comprar unos paninis para comer en el Twingo a lo largo del camino . Agradable pueblo Limoux, debe ser un lindo lugar para alojarse y no hacer nada durante unos días. Pero nos faltaban tres castillos cátaros, así que de no más de una hora fue nuestra visita.


Puilaurens

El castillo de Puilaurens es un castillo cátaro ubicado en la comuna (municipio) de Lapradelle-Puilaurens, perteneciente al departamento del Aude, en Francia. Esta fortaleza se encuentra enrocada en un espolón rocoso que domina el valle del río Boulzane desde sus 697 metros de altura. Bloqueaba el acceso al valle de Fenouillèdes y formaba parte de los llamados cinco hijos de la ciudad de Carcasona. La localidad del mismo nombre, tiene una iglesia de origen románico como atractivo para los turistas. Ni la vimos. Pasado el pueblo, se comienza la subida (en automóvil) a través de un nutrido bosque de pinos. Lindo paseo. A partir de la entrada, con sanitarios y entrega de folleto en castellano, (ocho euros por persona) se sube entre los pinos hasta llegar a la antigua escalera, gastada por los siglos y agotadora. Ésta te conduce a la entrada, con la barbacana a la derecha y luego de la puerta hay un recinto con orificios para saeteros, así que andá a entrar si no te invitaron. Una vez en el recinto principal, no ha quedado mucho, pero llaman la atención la torre del homenaje, símbolo de poder, y la torre de la dama blanca, que ocupó en un descanso de viaje Blanche de Bourbon. Ambas torres en buen estado. Estos datos los puedo consignar porque en la entrada te ¿obsequian? un folleto simple pero concreto. Menos mal que no hay audioguías, porque en ese caso no sabría contar nada de lo visto. A través de una puerta en el lado sur se sale a un vertiginoso mirador sobre el pinar. Hay que irse, quedan dos castillos por visitar, según las fotos, los más interesantes.


Queribus

El castillo de Quéribus (en occitano Castèl de Querbús), es un castillo cátaro situado en el municipio de Cucugnan (Languedoc), al límite con el de Maury (Fenolleda), situado a 728 metros de altitud, dominando por levante el Grau de Maury, en el departamento del Aude. El nombre del castillo se menciona por primera vez en 1020, en el testamento de Bernard Tallaferro. En esta fecha, el castrum formaba parte del vizcondado de Fenollet. En 1111, el conde de Barcelona Ramón Berenguer III hereda el condado de Besalú y por lo tanto los derechos feudales sobre el vizcondado de Fenolleda y Quéribus. Ramiro II de Aragón, lo adquirió por matrimonio en el año 1137. En 1162 cuando se forma la corona de Aragón, Quéribus era una de las principales fortalezas barcelonesas al norte de los Pirineos. Fue el último castillo cátaro en caer en manos de los cruzados franceses, que venían en nombre del papa Inocencio a exterminar a estos herejes que decían que la iglesia romana no respetaba los ideales de cristo, y vivían en la pobreza. Todos conocimientos robados al folleto que entragan a la entrada. No quedó ni un cátaro: una iglesia pobre, qué disparate se les ocurrió. La cuestión es que los "buenos hombres" y las "buenas mujeres" como ellos se llamaban, edificaron estas magistrales obras defensivas con los escasos recursos de la época. Y encima, en estas cumbres de difícil acceso. Que lo digan nuestras desfallecientes piernas, ya castigadas con la subida a Puilaurens. Desde lejos Queribus parece circular, pero al acercarse uno percibe las formas rectangulares. Impactan, una vez superada la puerta con sus defensas, las habitaciones del señor, con cuatro bóvedas de crucería sostenidas por una única columna central. Para llegar: en el gps hay que ubicar el pueblo de Cucugnan, que está más o menos al pié de castillo. Quizás los reciba un zorrito, al que los turistas como nosotros no le molestan ni un poquito.


Peyrepertuse

Peyrepertuse es, a mi gusto, el más impactante de los castillos cátaros. Está emplazado en una estrecha cresta rocosa, sus edificios se recortan contra el cielo, y tienen visuales a los dos valles opuestos. En 1224 (recurro al folleto de la entrada, euros ocho por visitante) el papa excomulga a Gillermo de Peyrepertuse, por no someterse a las amorosas órdenes de Roma, hasta que claudica en 1240 y el castillo pasa a ser posesión francesa. A partir de allí cobra importancia por ser uno de los bastiones de Francia vecinos a la frontera con Aragón. Cuando se firma el tratado de los Pirineos, deja de ser una plaza fronteriza y comienza su decadencia. Peyrepertuse, Peira-pertusa en occitano, Piedra Partida en castellano, tiene tres partes, todas en la elevada cresta montañosa: Un recinto bajo con su torreón, el recinto medio, casi destruido, y el recinto alto, al que se llega por una escalera llamada de San Luis. Hay distintas habitaciones en el recinto alto, entre ellas la capilla de Sant Jordi, desde donde se ve Queribus. La ladera sur es casi vertical, la norte es la que ofrece los accesos, como de costumbre con puertas defendidas por barbacanas, rastrillos, troneras. Otro castillo donde es mejor llegar como invitado. Una vez más hemos imaginado a los defensores gritando cosas en perfecto argentino: ¡Vení enemigo pelotudo, que te rompemos el culo! ¿Sabés lo que está haciendo tu mujer ahora? Dale invasor, probá arrimarte que te cosemos a flechazos, cagón. Disgresiones aparte, el castillo de Peyrepertuse te deja de boca abierta. El castillo es vecino del pueblo de Duillac, de poco interés para el turista apurado, pero agradable para tomar un kir en algún bar.

Todo se acaba, ya era hora de volver, lo hicimos por caminos departamentales de segunda, bien asfaltados pero estrechos, con la idea de visitar Lagrasse, ciudad medieval. Pero al llegar, la noche se acercaba, así que vimos su bello puente desde el camino, y no entramos al centro histórico. Aún cansados, otra vez hubo que subir los tres pisos por la maldita y odiosa escalera hasta nuestro departamento.

sabado 09 de junio de 2018 - Carcassonne, Lastours y Fanjaux - Los sábados la feria de la plaza llega a su esplendor, así que allí fuimos, y la compra más valorada fué un salame al pimentón. Valorada por nosotros, al comerlo, y por el productor, al cobrarnos. Partimos hacia Lastours, apenas a unos 20 km. de Carcasona.


Lastours

Los castillos de Lastours son cuatro. Como de costumbre, en las alturas de una colina, un contrafuerte rocoso inmediato al pueblo de Lastours.  aislados por los profundos valles de los ríos Orbeil y Grésilhou. Visitamos primero Cabaret, que tiene el nombre de la famila Cabaret, familia ya existente en 1067. Esta familia estaba muy vinculada a los cátaros. Los castillos resistieron muchos años al ataque de la cruzada contra los albigenses (otro nombre para los cátaros) por lo que fueron sede del obispado cátaro de Carcassés. Curiosamente, en el siglo XVI, los castillos fueron ocupados por los protestantes. Los tuvo que desalojar el mariscal de Joyeuse en 1591. Conocimientos hurtados del folleto. En segundo término recorrimos la Tour Régine, que es básicamente una torre cilíndrica rodeada por una muralla. Esta torre no era parte del conjunto original, la hizo construir el rey depués de la rendición cátara, para afirmar su soberanía.  La tercera incursión fue a Surdespine, en este caso una torre cuadrada rodeada por una muralla trapezoidal. Como final, entramos a Quertinheux, con torre cilíndrica y muralla poligonal. Desde todos los castillos hay muy buenas vistas a las montañas circundantes o al pueblo. Demás está decir que para recorrer todo hay que subir y bajar incontables escalones. Como fin de la visita, sandwiches y fritas en una bulangerie, en el pueblo al pié. La entrada a los castillos (ocho euros por persona) dá derecho de acceso a un belvedere, en la montaña opuesta, desde donde hay una vista fantástica de los cuatro castillos. Allá fuimos. Al regreso, desviamos hacia Fanjaux, ciudad medieval que resultó poco medieval, y que puede recorrerse en media hora. Volvimos temprano a casa, y una vez más trepamos al tercer piso de nuestro departamento de Carcasona por la puta escalera.